El Salón Arca se transformó en el escenario para que nuestros estudiantes y delegaciones invitadas vivieran una jornada llena de energía juvenil, música, representaciones y una profunda reflexión. El encuentro estuvo centrado en redescubrir los dones del Espíritu Santo y en cómo estos cobran sentido en la vida diaria de cada joven.
Tuvimos la alegría de compartir esta experiencia junto a los grupos de Confirmación de comunidades amigas, a quienes les agradecemos enormemente su participación:
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a los docentes, monitores de Confirmación y a todo el equipo de Pastoral. Gracias a su entrega, dedicación y cariño, lograron que esta tarde fuera un verdadero espacio de encuentro, alegría compartida y oración comunitaria para 220 jóvenes.
¡Que los dones del Espíritu Santo sigan guiando nuestro caminar!