La Eucaristía, presidida por el sacerdote Washington Bravo, estuvo marcada por profunda reflexión sobre la Patria y el valor de la familia que conectaron el espíritu de fe con el amor por nuestras raíces en el Mes de la Patria. En el Ofertorio se entregaron semillas como símbolo de todo lo que cultivamos como Comunidad Escolar.
Tras la bendición final y el baile tradicional de los estudiantes a la Virgen, la celebración se trasladó al corazón de la comunidad, en donde se bailó un pie de cueca para festejar a lo chileno y contagiar a todos con el ritmo de nuestra danza nacional.
Esta hermosa jornada reafirmó el compromiso, la participación activa y el espíritu de familia que caracteriza a nuestro SSCC, celebrando nuestras tradiciones en un ambiente de alegría y fraternidad.